Londres, como ha quedado demostrado, ofrece mil opciones: cultura, ocio, shopping, ..., pero también un montón de destinos a los que viajar y que, a pesar de estar a escasas horas de distancia de la gran urbe, parecen estarlo a años luz.Oxford, la ciudad universitaria por antonomasia, se abre a los visitantes como un conglomerado de edificios esparcidos por toda la ciudad y que, separados unos de otros, conforman eso centro de estudios repleto de colleges, estudiantes y librerias y cafés, a veces, centenarios.
Pero si la arquitectura es lo que prima por el día, no se pueden dejar de visitar los patios, teatros o museos, pasando por el famoso Hogwarts dining hall en el Christ Church College, Hogwarts Library en Duke Humfrey's o el Hogwarts Sanatorium en el Divinity School, recreados a la perfección en las más que famosas aventuras de Harry Potter y que hacen las divinidades de los fervientes seguidores de la saga -entre los que me incluyo-. Pero, si como decía, esto es lo que prima por el día, como cualquier ciudad universitaria que se precie, no pasa por alto la vida nocturna: pubs, clubs, bares y restaurantes muestran, a medida que avanza la tarde, una cara totalmente diferente de la ciudad y alejada de la rigidez de las piedras.
El siguiente destino del tour podría ser Cambridge. Si bien es otra de las destacadas y destacables ciudades universitarias, el panorama que presenta es bien distinto al anterior. Cambridge se aparece como una ciudad fresca, llena de vida, donde la arquitectura del lugar se entremezcla con impresionantes jardines y zonas verdes, mercadillos de flores y gastronomía del lugar, míticos pubs londinenses y glamurosas callejuelas peatonales que albergan las más exclusivas boutiques más típicas del Le Marè parisino que de la estricta mentalidad inglesa.
De entre sus colleges cabe destacar el Clare College tanto por ser el segundo en antigüedad como por la historia que alberga: fundado en 1326 y denominado Clare College por la ayuda prestada por Lady Elizabeth de Clare, el escudo que lo identifica está rodeado de lágrimas en homenaje a la desdichada vida amorosa de Lady Elizabeth que, a la edad de 28 años, ya había enviudado tres veces.
Pero, to be honest, no todas las ciudades que aparecen en el mapa de la gran isla rodeando Londres son dignas de visita. El tercer punto de destino, sin saber muy bien porqué, fue Coventry donde, si bien es cierto que no se debe pasar por alto su catedral, no lo es menos el hecho de que, si alguien tiene interés en conocer de primera mano la historia de Lady Godiva y su paseo a caballo vestida solo con su melena, es suficiente con navegar por la Red.
Sea como fuere, y como suele ocurrir con la mayoría de los destinos, bien sea de visita o como lugar de destino, lo importante es con quien lo compartes, entonces ni el tiempo o las horas muertas en un Starbucks son factores a eliminar del panorama.
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